La deconstrucción de El Bulli
A
la gastronomía española no le fue dada importancia
turística alguna hasta casi el siglo XXI. Estábamos
ya en 1953 cuando en la Guía de Restaurantes de
España, hecha por el Sindicato Nacional de Hostelería,
la comunidad de Madrid sólo contaba ocho restaurantes de
lujo, aunque, eso sí, había otros catorce restaurantes de hotel.
Entiéndase: todos sabíamos que habían sido los Congresos,
especialmente el de Horeca en 1948, la espléndida gastronomía
de la Exposición de Bruselas y, sobre todo, el gran
éxito de nuestros restaurantes en la Feria de Nueva York, los
acontecimientos gastronómicos que "abrieron a España".
Pero esto pronto se olvidó. Luego, en 2002, en Salamanca,
la FEHR, en el Congreso propio y simultáneo al de la Cultura,
logró las Medallas de Oro al Mérito Turístico para los
máximos pontífices de los fogones, Ferrán Adriˆ y Juan
Mari Arzak. Es de notar que la FEHR se opuso a que en
aquella ocasión se diesen más premios, queriendo significar
y resumir en los dos aludidos los méritos de todo el Sector.
El camino estaba abierto y quizá algún día la Administración
lo llenará de señales de gratitud. Hasta entonces, Ferrán Adriˆ
y Juan Mari Arzak seguirán resumiendo en sí mismos al
Sector y recibiendo en su nombre, como dicen, "todas las
hostias y todos los besos".
La campanada del año
Creemos que si hasta el Presidente del Gobierno dimitiese
ahora, quizá no habría sonado tanto una campana como sonó
cuando el 27 de enero, Ferrán Adriˆ dijo aquello de "cierro
temporalmente El Bulli". Yello a pesar de que matizó mucho:
era un cierre temporal; volvería en dos años; pretendía "reinventarse",
"es un espacio de tiempo para un laboratorio de
ideas, para la creación y el pensamiento", etc., etc. "Para
continuar -dijo- es preciso buscar nuevos formatos si es que
se quiere mantener el nivel creativo"É
Es evidente que la medida ha sido muy reflexionada y sabiamente
tomada. Incluso, si así se quisiera ver, es también una
gran jugada de marketing. Es probable que si El Bulli ahora
tiene tres millones de reservas, incluso esta cifra (prácticamente
imposible) se le doblara.
Ferrán Adriˆ dibuja y promete una peculiar Fundación
("es revolucionario en la cocina -dice- que un Restaurante
se reconvierta en una Fundación"). Atención a sus objetivos:
"En 2014 mi máximo reto -dice- será la ética (Á!), porque
sino nada tendría sentido. Mi objetivo es aportar nuevas ideas
a las nuevas generaciones." Y, luego, el handicap: "Voy
a entrar en Harvard (con la Cocina) por la puerta grande.
Esto era impensable hace ahora diez años." Y tiene razón.
Saturado de premios -"hemos recibidos todos los que podíamos
soñar"-, estos, los premios, "nunca han sido el motor
mío, sino la consecuencia de nuestro trabajo. En estas excelentes
condiciones, lo triste -concluye- hubiera sido decir que
ya he aportado todo lo que tenía que aportar." ÁQué gran
hombre tiene España!
España: motor de la vanguardia gastronómica
Es una clave: "Tanto yo como Arzak y como Subijana tenemos
un compromiso para que los próximos 15 años sean tan
mágicos como los pasados y porque la fuerza de la gastronomía
española radica en que somos un equipo: nuestra
cocina seguirá siendo el motor de la vanguardia." Este es,
para el equipo, el objetivo esencial.
¿Qué representan para el turismo español El Bulli y, más
concretamente, Ferrán Adriˆ y su equipo, comandado por la
eficaz sombra de Juli Soler? Dícese que habría sido bastante
causa de cierre la economía asombrosamente difícil de El
Bulli, con millones de reservas imposibles de atender y la
posibilidad por tantos perseguida de que El Bulli y Ferrán
sean una marca en todo el mundo: el mundo de los Bulli. No,
no es eso.
Con el cierre temporal se provoca el gran objetivo: facilitar
los medios suficientes para que desarrolle sus ideas el
gran creador que es Ferrán Adriˆ. Y Joan Roca, lo define
bellamente: "El Bulli es el punto magnético de los turistas
gastronómicos de todo el mundo, que les atrae y les establece
en un circuito en el que están todos los mejores."
¿Faltarán patrocinadores tanto oficiales como empresariales?
No sería ni normal ni responsable, turísticamente
hablando, porque al deconstruir El Bulli aparece nítida la
gran responsabilidad en el éxito y la esperanza del turismo
de España. |